lunes, 27 de octubre de 2014

SOCIEDAD.

             El círculo vicioso de la ilegalidad.
                                        Jorge Olivera Castillo.
Decenas de miles de cubanos visten, comen y calzan, gracias a las ventas ilegales de cualquier producto, bien traído del extranjero o robado en algunas de las dependencias estatales.
La mayoría nada tiene que ver con el comercio de drogas, excepto las bebidas alcohólicas, uno de los productos con mayor demanda entre la población. No importa si el ron proviene de las destilerías oficiales o fue elaborado primitivamente en el patio de una casa particular.
La opinión de que borracho es la única manera de soportar el castrismo es tomada al pie de la letra por un notable número de cubanos.  Basta hacer un periplo por los parques y portales de la capital para cerciorarse de que es así.
Por momentos parece que las ilegalidades cuentan con algún margen de tolerancia. Resulta paradójico que con tantos policías haya espacio para infringir las leyes que penalizan las llamadas actividades económicas ilícitas.
En la mañana del viernes 17 del mes en curso, tuvo lugar en el barrio capitalino de Belén, en la Habana Vieja, uno de los operativos en que la policía arresta, confisca y multa a los infractores.
Entre los decomisos ocurridos en un segmento de la calle Compostela, figuraron alrededor de 200 aguacates, jabones, bolsas de leche en polvo, maquinas de afeitar, latas de atún, entre otras mercancías, que se expenden en varios puntos de la ciudad.
Poco después de la operación policial las ventas fueron reanudadas sin disimulos. Las ofertas se hacen a viva voz en las aceras o desde el pórtico de una tienda recaudadora de divisas.
La prensa oficial se ha hecho eco del paulatino crecimiento de los trabajadores por cuenta propia. Existen en la actualidad, según estimaciones del gobierno, más de 400 mil personas que desempeñan algunas de las 200 actividades laborales autorizadas.
Lo difícil de saber es cuántos cubanos subsisten “por la izquierda”.
Una valoración imparcial de la situación, indica que el problema hace tiempo escapó del control.
La inobservancia de la ley es parte de un estatus quo dictado por las circunstancias.
Hasta los que aparentemente han respetado las disposiciones legales, sacando la licencia para poder ejercer su trabajo, deben recurrir al mercado negro en busca de insumos y todo tipo de suministros.
Los síntomas de anarquía están presentes en todo el país y la represión a fondo no es rentable.
El gobierno ha tenido que dosificar los castigos en aras de mantener los necesarios equilibrios para la gobernabilidad.
En Cuba es imposible vivir del trabajo honesto. Son las reglas del juego que impuso una élite de poder que lamentablemente no acepta la derrota.
Para colmo en vez de cambios estructurales que corrijan la sarta de disparates se insiste en cubrir los errores con parches reciclados. El desbarajuste es total.
oliverajorge75@yahoo.com           



   
   



                                    ESPERA QUE DESESPERA.
                                                             Jorge Olivera Castillo.
En marzo de 2015 los opositores Sonia Garro, su esposo Ramón Alejandro Muñoz y Eugenio Hernández, cumplirán tres años tras las rejas sin juicio.
El martes 21 de octubre  fue nuevamente suspendida la vista oral. Es la tercera ocasión que sucede.
El próximo 7 de noviembre, si no hay otro aplazamiento, recibirán el veredicto que se baraja en la oficina de algún jerarca del Ministerio del Interior.
En estos casos los jueces se limitan a comunicar las determinaciones del alto mando, aunque aparenten lo contrario.
Es probable que con el ánimo de encubrir las violaciones de procedimiento, las autoridades excarcelen a Sonia, pero esto es solo una especulación.
Quizás consideren suficiente el tiempo que la han tenido recluida en condiciones deplorables por los delitos de atentando, desorden público y tentativa de asesinato que tanto ella, sus familiares y numerosos activistas  pro democráticos, consideran infundados.
La Fiscalía pide 10 de años para Garro, 14 años para Muñoz  y 11 para Hernández. Peticiones excesivas por medio de la cuales se envía un mensaje de intolerancia hacia las personas que practican la desobediencia civil como método de lucha contra el régimen de partido único.
A propósito del juicio y su cancelación, se contabilizaron decenas de detenciones de opositores e integrantes de la sociedad civil en varias provincias del país por su disposición a exigir públicamente la liberación de los tres reos.
La convocatoria de la protesta fue hecha por la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, agrupación a la cual pertenece Sonia.
En declaraciones de Soler al sitio digital Diario de Cuba, dejó constancia de la voluntad de las mujeres que militan en dicha agrupación en mantener el mismo nivel de exigencia para que termine el atropello.
Mientras se prolonga el limbo legal, que tal vez culmine en la primera semana de noviembre, el ambiente represivo en general echa por tierra las esperanzas de nuevos enfoques en materia de libertades fundamentales.
Arrestos, actos de repudio, amenazas y confiscaciones, continúan perpetrándose con total impunidad.
Una nota reciente dio cuenta de la muerte del recluso Leovigildo Almaguer de 40 años, en la cárcel de Boniato, ubicada en la ciudad de Santiago de Cuba.
El occiso había recibido días antes una brutal paliza en la prisión provincial de Camagüey.
Su traslado para Boniato con el fin de facilitar la atención médica no cumplió su cometido. Los familiares aseguran que la demora en brindarle atención médica fue el motivo de su muerte.
Las palizas y sus secuelas siguen siendo el denominador común en las prisiones cubanas.
Recuerdo mi llegada al Combinado de Guantánamo, en abril de 2003. En un rincón del recinto carcelario los guardias molían a golpes a un preso. Tenía las manos amarradas. Lo vi perder el conocimiento a causa de la tunda. Meses más tarde a raíz de otra paliza, se suicidó.
Sonia Garro, Ramón Alejandro Muñoz y Eugenio Hernández  deben haber sido testigos o víctimas de escenas similares. Son casi tres años de encierro. Tiempo de sobra para acumular experiencias y anécdotas escalofriantes.





viernes, 3 de octubre de 2014

Derechos Humanos

Excarcelación al borde de la muerte.
                                                        Jorge Olivera Castillo.
El sindicalista independiente Vladimir Morera Bacallao escapó de la muerte.
La información de que se le otorgaría una Licencia Extrapenal, determinó el cese de la huelga de hambre que realizaba desde más de dos meses.
De acuerdos a informaciones de sus familiares, su estado de salud es muy grave, por lo que permanece hospitalizado en la sala de cuidados intermedios del hospital Arnaldo Milián de la ciudad de Santa Clara.
Morera Bacallao, integrante de la Confederación de Trabajadores Independientes de Cuba (CTIC), fue sancionado en noviembre de 2013 a ocho años de cárcel, bajo cargos de “desorden público, atentado, desacato y daños”.
Un acto de repudio efectuado el 14 de febrero del 2013 frente a su casa, fue el detonante de los hechos que derivaron en el arresto y la posterior condena.
Su esposa, Nélida Lima Conde, purga una sanción de tres años de libertad condicional, tras ser agredida por la turba ese mismo día.
El procedimiento usado para sacar de circulación a ambos activistas es harto conocido. Las brigadas de respuesta rápida allanan, ofenden y golpean sin que el caso pueda ser denunciado ante un tribunal.
Una mínima defensa contra el atropello es suficiente para el encarcelamiento. La indefensión de las víctimas es total.
El hecho de que el sindicalista haya sobrevivido a la prolongada abstinencia de alimentos, no quiere decir que tendrá una óptima recuperación. Las secuelas físicas y sicológicas pueden llegar a ser crónicas.
Esta huelga fue la segunda después que las autoridades se comprometieran en revisar el expediente, tras sus insistentes demandas de libertad.
El fallo del Tribunal Supremo en contra de la petición, alegando que no había suficientes elementos, determinó el reinicio de la protesta.
El secretario general de la CTIC, Iván Hernadez Carrillo, celebró el estoicismo de Morera Bacallo en defensa de su libertad.
“Indudablemente es un éxito de las fuerzas democráticas. En principio lo engañaron dándole esperanzas de una posible liberación, pero fue una jugarreta para que depusiera la huelga. Él tuvo el valor de reanudarla y ganó”, dijo Hernández Carrillo.
“Tuvo nuestro apoyo todo el tiempo. Pensamos que moriría. No es fácil estar tantos días en esas condiciones”, agregó.
Lamentablemente, otros presos políticos que han decidido privarse de alimentos a modo de reivindicar sus derechos no tuvieron la suerte de sobrevivir. 
En la lista de fallecidos resaltan los nombres de Pedro Luis Boitel y Orlando Zapata. Varias decenas han muerto bajo esas terribles circunstancias en los más de 50 años de dictadura.
La medida por la cual Morera Bacallao saldrá de la prisión no elimina la condena. Es decir que se mantiene el riesgo de que vuelva tras las rejas.
Es oportuno recordar que se trata de una Licencia extrapenal. Es decir que la espada de Damocles pende sobre su cabeza.
Sus victimarios sabían que estaba dispuesto a morir y buscaron una solución que evitara un alto costo político.
Este activista sindical ha ganado una batalla, pero ¿podrá reincorporarse plenamente a la lucha?
Después de someter el cuerpo y la mente a una prueba tan dura es probable que deba esperar un buen tiempo para reponerse, si es que no sufre alguna discapacidad de por vida.














Política

                       LOS TITUBEOS DEL RAULISMO. 
                                                            Jorge Olivera Castillo.
La firma de 61tratados bilaterales para la protección de la inversión extranjera por parte del gobierno cubano podría ser otra jugada de engaño.
A Raúl Castro le basta con crear la atmósfera para ganarse a la opinión pública internacional. En el fondo, siguen sus apuestas por la tibieza. En otras palabras, decir mucho y hacer poco.
La frase “sin prisa, pero sin pausas”, resume su perfil ante los retos que le imponen las circunstancias históricas.
Está claro que para que sea funcional la muy publicitada ley de inversiones, con sus correspondientes apéndices, es necesario ampliar el diapasón de las reformas.
Sin una reconfiguración del sistema financiero y socio-laboral, por solo mencionar dos aspectos puntuales, el desarrollo de la economía continuará siendo un espejismo.
Ante un escenario tan carente de definiciones, es lógico el ir y venir de las dudas.
Habría que ver que compañías reciben la autorización para asentarse en Cuba.
Por otro lado, ¿acaso es razonable pensar que los grandes consorcios vendrán masivamente a un país que no tiene relaciones con Estados Unidos, el mayor mercado del mundo?
Aunque lluevan esfuerzos por convencer a los empresarios de que en Cuba se respetarán sus derechos, además de crearles las condiciones para la multiplicación de sus honorarios, lo más probable es que la gran mayoría de los convidados opte por la espera.
El peligro a mediano y largo plazo está dado en que un eventual crecimiento de los incentivos con el fin de captar capitales, podría generar dinámicas que alejen la llegada de la democracia a la Isla.
El aumento de las inversiones no significa que se instaure un Estado de Derecho. ¿No se estará incubando una nueva etapa autoritaria?
La realidad apunta a que el general-presidente insiste en los fuegos artificiales. Cede terreno, pero a paso de jicotea, sin dar la espalda y apuntando para que nadie se pase de la raya.
No quiere grandes remodelaciones, solo retoques para disimular el fracaso. Una de las últimas gestiones de marketing tuvo como sede el Congreso Internacional Abogacía 2014.
Allí, el Doctor Raúl Lozano Merino, presidente de la Academia Interamericana de Derecho Internacional y Comparado, exaltó la firma del gobierno cubano de los tratados sobre la protección de la inversión extranjera.
Hasta que se demuestre lo contrario, el producto que viene dentro de ese envase es falso.
¿Dónde está la voluntad política para romper la inercia?, ¿Dónde la virtud y el honor de aceptar los errores que han provocado el desastre?
Rubricar documentos es pura rutina para los mandamases criollos y sus subalternos.  Eso sin dejar de reconocerse  que son muy olvidadizos.


      


   



  






 

  

viernes, 29 de agosto de 2014

DERECHOS HUMANOS

                                       Limbo y perversión.
                                                                                      Jorge Olivera Castillo.
La Dama de Blanco Sonia Garro continúa tras rejas sin ser llevada a un tribunal. Desde marzo del 2102 guarda prisión en la cárcel de mujeres conocida como el Guatao, ubicada en las afueras de La Habana.
Los otros implicados en la causa 418 de 2013, su esposo Ramón Alejandro Muñoz y Eugenio Hernández Hernández, están en la misma condición: encerrados a la espera de la vista oral.
El caso se mantiene en un limbo legal. Nadie sabe las causas de la demora. No es la primera vez que el régimen procede de esta manera, existen evidencias anteriores de activistas contestatarios que estuvieron un tiempo en cautiverio y después fueron liberados sin cargos. ¿Habrá un desenlace parecido en este caso?
Puede ser que los tres sean devueltos a sus hogares en el transcurso del año y los delitos que se le imputan tales como, Atentado, Desorden Público y Tentativa de Asesinato queden anulados.
También es posible que en las próximas semanas hagan un remedo de juicio en el cual condenen a Sonia a una pena que no exceda los tres años o menos.
Respecto a su cónyuge y al otro activista contestatario, es de esperar que los sancionen con mayor severidad.
 Independientemente de los pronósticos, lo que debería valorarse y denunciarse sin descanso es la arbitrariedad legal. Una vez más se demuestra la dependencia del Ministerio de Justicia de lo que decida la policía política.
¿Acaso en un contexto como este podría celebrarse un juicio con todas las garantías procesales?
Recuerdo en marzo de 2003, cuando fuimos a la cárcel 75 opositores y líderes de la sociedad civil pro democrática.
En los procesos no hubo ni rastro de transparencia. Desde un principio sabíamos que nuestras sentencias habían sido determinadas por el Ministro del Interior y lógicamente aprobadas por Fidel y Raúl Castro.
La defensa fue parte de un montaje por medio del cual trataron de dar un barniz de legitimidad a lo que en sí era un ajuste de cuentas del poder contra el movimiento que aboga por una transición pacífica hacia un Estado de Derecho.
Los abogados poco pueden hacer por las personas que son acusadas por delitos políticos. No hay dudas de que con Sonia no habrá sorpresas. Todo está bajo el control de funcionarios con la potestad de hacer lo que le venga en ganas.
El hecho de ser mujer y tener hijos menores de edad, junto a las campañas internacionales a favor de su liberación, pudieran estimarse entre los motivos para su regreso al hogar antes de diciembre.
Por supuesto que solo se trata de una apreciación. Esos detalles no son suficientes para asegurarse de la indulgencia de los verdugos.
Tal vez quienes la mantienen en ese estatus consideren que ya recibió su merecido. Son más de 28 meses de sufrimiento. Una experiencia difícil de olvidar.
Cualquiera que haya pasado por la prisión política en Cuba puede corroborarlo.
  
     


 



SALUD PÚBLICA

                                      Sangre y desastre.
                                                             Jorge Olivera Castillo.
¿Por qué desde el policlínico del municipio Nueva Paz, en la provincia Mayabeque, se trasladaron recientemente muestras de sangre en un transporte público y no en un vehículo hermetizado como corresponde?
El opositor Joaquín Palomino Berra, fuente de la información, teme que  con tal proceder se haya puesto en riesgo la vida de cientos de personas.
Aparte de favorecer posibles contaminaciones que van de la hepatitis hasta el VIH, la sangre podría haberse descompuesto debido a los 60 kilómetros de distancia entre la entidad y los laboratorios provinciales. Trayecto a recorrer bajo temperaturas por encima de los 33 grados centígrados.
Según Palomino, “la directora del centro aseguró que se trataba de muestras inocuas, pero eso no justifica una operación que viola las normas establecidas”.
Con los niveles de descontrol e indolencia presentes en todo el país, cabe la posibilidad de que la sangre escondiera algún germen patógeno.
Las dudas no son gratuitas. En la actualidad, son pocos los hospitales y policlínicos que cumplen con los requisitos para mantenerse abiertos al público.
Mugre, falta de insumos, deterioro arquitectónico, baños convertidos en réplicas del infierno y personal de dudosa calificación son el denominador común.
Si en más del 80% de las instituciones de salud capitalinas la situación va de mal a peor, ¿cómo será en la periferia?
El hecho de que el policlínico de Nueva Paz sea un eslabón más en la cadena de desatinos, no es para asombrarse.
Los episodios que tienen lugar, a diario, en cuerpos de guardias, laboratorios, salones quirúrgicos  y salas de ingreso, bordean la ficción.



Duele decir que muchos pacientes mueren debido a las infracciones de médicos y enfermeros y no por el padecimiento por el cual fueron internados o recibieron algún tipo de atención.
Por ejemplo, en Cuba es perfectamente posible que un ingreso por gripe evolucione a una neumonía letal no por predisposiciones físicas del paciente sino por el entorno nauseabundo y la dejadez del personal.
Las preocupaciones de Palomino  están justificadas. El traslado pudo generar una tragedia.
La pureza o nocividad de las muestras no es el tema central del problema.
Al menos no ha habido noticias de vertimientos de sangre que provocaron una calamidad sanitaria, aunque los cubanos sabemos que este tipo de evento pasaría inadvertido en los medios oficiales.
El quid de la cuestión es la irresponsabilidad de quienes autorizaron el envío.
¿No había combustible para el vehículo idóneo?, ¿existe ese tipo de transporte en la localidad?, ¿o es normal que las muestras viajen en ómnibus a expensas de derrames, fermentaciones y a riesgo de convertirse en un banquete para las moscas y otros vectores?
Independientemente de la respuesta, el evento sirve para tomarle el pulso al derrumbe de un paradigma. La salud pública en Cuba es un desastre.



DERECHOS HUMANOS.

                                 Cuba a la deriva.
                                                           Jorge Olivera Castillo.
La detención de opositores crece en espiral, el nivel de vida continúa en picada y el número de cubanos que optan por escaparse del socialismo, rumbo a los cayos de la Florida, es cada vez mayor.
Son detalles sobresalientes de la actualidad que el régimen insiste en ocultar a toda costa.
La prensa oficial evita esos asuntos. Nuevamente muestra sus fisuras en el orden profesional. Su rol se limita a defender a la élite de gobierno.
Esperar un cambio de perspectivas en este sentido es perder el tiempo. Los éxitos, la mayoría hechos a la medida de las circunstancias, seguirán teniendo prioridad en todos los medios de comunicación.
El terror y los fracasos del modelo vuelven a quedar al margen. Se sufren en carne propia o se conocen a través de rumores, nunca llegan a las páginas del Granma o Juventud Rebelde y mucho menos al noticiario de la televisión.
¿Cuántos cubanos se enteraron de las decenas de arrestos ocurridos el domingo 24 de agosto en la ciudad de Santiago de Cuba, a raíz del tercer aniversario de la organización opositora Unión Patriótica de Cuba (UNPACU)?
¿Y de los 36 balseros rescatados en el Caribe hondureño?
¿Y de la reiteración del cantautor español Joaquín Sabina, en la ciudad de Santiago de Chile, de sus cuestionamientos al sistema político que rige en Cuba hace más de 50 años?
El país que exhiben en las vitrinas los mercaderes de la mentira es una falsedad. Quieren vender la revolución con un baño de oro, pero por más que lo intenten, el óxido y las abolladuras salen a relucir.
No hay que esforzarse mucho para reconocer que el viaje por el camino opuesto al prestigio y la decencia es irreversible.




Basta fijarse en el legado de ruinas morales y materiales para convencerse de que el socialismo fue, y desafortunadamente todavía es, una amarga experiencia, una desgracia para quienes han tenido que padecerlo en silencio por el miedo, aplaudiendo por instinto de conservación o enfrentándose a pesar de las consecuencias.
Entre los escombros, no faltan las notas triunfalistas y el elogio para quienes ostentan el poder absoluto y por tanto tienen la responsabilidad absoluta del desastre nacional.
Esas sombras que opacan el presente y amenazan con ser más densas en el futuro, son las que deben hacer acto de presencia en los órganos de difusión masiva.
Es hora de adecentar el país. Para eso es preciso entrar en otra dimensión. Dejar atrás toda la parafernalia ideológica creada por un grupo de pícaros que llegaron con vestiduras de ángeles.
Sabina, un izquierdista de pura cepa apuesta, una vez más, por alejarse del castrismo. Es un apostata convencido. Otro que se dio cuenta de la estafa y que no va dar marcha atrás a su postura.
En cualquier momento publican una diatriba, contra el músico y poeta, en la página cultural del Granma.
Entre las cosas que dijo al Nuevo Herald desde la capital chilena, vale resaltar  la que asegura que en sus visitas a Cuba fue tratado como un turista privilegiado y no como un cubano que sufriera y soportara la dictadura. Por otro lado, dijo que ama mucho a Cuba, pero que lamentablemente la Isla se parece mucho a un desastre histórico.
Se salva que es extranjero y famoso. Suficiente para evitar la cárcel, el acoso permanente o un acto de repudio.



       

     


miércoles, 26 de febrero de 2014

POLÍTICA


                                                  EL EMBARGO, MITO Y REALIDAD.
                                                                                    Jorge Olivera Castillo.
El hecho de que 56% de los estadounidenses y 62% de los hispanos estén a favor del levantamiento del embargo al régimen de La Habana, según un sondeo efectuado recientemente, no es motivo para pensar en su derogación a corto plazo.
Ningún presidente norteamericano se atreverá a potenciar un acuerdo, mientras los mandamases de la Isla sigan oponiéndose a la institucionalización de los derechos fundamentales.
Ciertamente, las sanciones comerciales y financieras impuestas hace más de medio siglo  contra la dictadura insular, están lejos de alcanzar sus fines pero hay que tener en cuenta que suprimirlas sin avances sustanciales en el respeto a los derechos humanos, derivaría en considerables costos políticos para el partido demócrata. ¿Qué lógica tendría un enfrentamiento de la administración Obama con los legisladores cubanoamericanos que defienden a capa y espada las medidas punitivas?
En el escenario son apenas visibles las señales de un deshielo. Más allá de las especulaciones y sus ecos mediáticos, lo que prevalece es la continuidad de las hostilidades tanto en el discurso como en las acciones, sobre todo desde La Habana.
La élite criolla parece sentirse cómoda en el papel que eligió representar. Convertirse en víctima de la única superpotencia ha sido una coartada que le ha granjeado el apoyo de medio mundo, además de proporcionarle la cobertura para reprimir a diestra y siniestra sin pagar por ello.
Romper ese esquema no está en los planes inmediatos de la nomenclatura. Sin un  enemigo externo, ¿cuál hubiese sido el destino de un sistema que codificó la ineficiencia  y ha batido records en la producción de consignas? 
Paradójicamente uno de los puntales económicos del socialismo que nos vendieron como una exquisitez y resultó ser un bodrio, son las remesas que envían los cubanos residentes en Estados Unidos a sus familiares.
Las retóricas incendiarias contra “el norte revuelto y brutal” son cortinas de humo para enmascarar las toneladas de alimentos de procedencia norteamericana que regularmente se descargan en puertos de la Isla.
Si a eso le añadimos el auge de los intercambios académicos y artísticos entre los dos países, se infiere que el embargo es una entelequia.
Pese a la certeza de las conclusiones, son escasas las probabilidades de que esa política sea desestimada.
Ambas cámaras del Congreso Federal tienen la potestad de decidir al respecto y los senadores y representantes de origen cubano vigilan cualquier movimiento contrario a sus designios para actuar en consecuencia.
¿Podrán mantener su postura ante una tendencia en vías de ampliarse en los próximos años?
Eso nadie lo sabe.
De lo que sí hay constancia es del mantenimiento de los niveles de impunidad de la policía política hacia del interior de Cuba.
En conclusión, estimo que el embargo hace tiempo dejó de ser una herramienta eficaz para presionar a la élite verde olivo que lo rebautizó como bloqueo con el fin de sensibilizar a los auditorios y de esa forma lograr la masividad en las condenas.
Ahí seguirá como una reminiscencia de la guerra fría y a la espera de que comience una verdadera transición en la Isla  para acabar de desmontar las restricciones que quedan en pie.

   
          
       
  
          

                        

lunes, 27 de enero de 2014

POLÍTICA


                                            “NO LO VAMOS A PERMITIR”
                                                                         Jorge Olivera Castillo.
Alrededor de las 9 de la noche del viernes 23 de enero, dos oficiales del Departamento 21 de la Seguridad del Estado, se presentaron en mi casa para advertirme que no iban a permitir el II Foro Democrático en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos a celebrarse en la Habana el próximo 28 de enero.
La actividad opositora tiene previsto efectuarse paralelamente a la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que sesionará en la capital cubana los días 28 y 29, donde asistirán Jefes de estado y de gobierno, así como altos funcionarios de los 33 países miembros.
El encuentro que la policía política impedirá tiene entre sus objetivos poner en perspectiva la incompatibilidad del sistema político de partido único de Cuba con la Declaración Especial de Defensa de la Democracia de la CELAC.
Uno de los acuerdos suscritos en la reunión fundacional de la referida entidad, celebrada en Caracas el 3 de diciembre de 2011,  dice y cito textualmente:
“Acordamos una cláusula de compromiso con la promoción, defensa y protección del Estado de Derecho, del orden democrático, de la soberanía de los pueblos, de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales, incluyendo entre otros el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de la persona, el no sometimiento a torturas ni penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, el no ser arbitrariamente detenido, preso o desterrado, ni objeto de ejecuciones sumarias y arbitrarias, de desapariciones forzadas, y libertad de opinión y expresión”.
Un breve repaso por lo que aquí se plantea es suficiente para cuestionar al régimen que sirve de anfitrión.
La sistematicidad de los arrestos arbitrarios, los actos de repudio y la realización de juicios sin mínimas garantías procesales contra los activistas prodemocráticos expresan un comportamiento que contraviene las normas internacionales que avalan el ejercicio de todos los derechos ciudadanos, independientemente del signo político e ideológico de los gobiernos.
 Al abordar otros puntos de las violaciones flagrantes a los derechos humanos habría que destacar las pésimas condiciones carcelarias y las posibilidades de ser recluido sin infringir la ley. El delito de peligrosidad social predelictiva contempla el encarcelamiento sin pruebas. Decenas de opositores han ido a prisión bajo este precepto ¿legal?
 Por otro lado resulta irónico que el gobierno cubano lleve a cabo múltiples acciones humanitarias en varios países del Tercer Mundo, por medio del envío de profesionales de la salud a zonas de extrema pobreza, y a la vez se dedique a azuzar las turbas para que golpeen a las Damas de Blanco en la vía pública, obligue a trabajar por aproximadamente un dólar al día en las empresas estatales y mantenga repletos los centros penitenciarios, donde por cierto languidecen más de 80 presos políticos.
Lo peor de esta pesadilla es la impunidad. No existen medios legales para la protección del ciudadano. Entre la miseria y la represión transcurre la vida del cubano promedio. Las alternativas para escapar de la asfixiante realidad son irse del país por cualquier medio o jugarse la suerte en el mercado negro. Vivir del trabajo honesto se ha convertido en una utopía.
En los más de 50 años de socialismo real se ha regularizado la ineficiencia, la ilegalidad, el descontrol, la apatía y el terrorismo de Estado.
Pavel y Pedro, el par de agentes que me visitaron, fueron tajantes en sus advertencias.
¿Qué otra cosa esperar de los verdugos que algunas veces se proyectan como maestros de la tolerancia y las buenas costumbres?
Sé que los nombres que me dieron son falsos pero eso es lo de menos. Lo que sí no admite dudas es su determinación a impedir, por todos los medios a su alcance, la reunión del 28 de enero.



   
                               

                               A BOLINA LA ÉPICA REVOLUCIONARIA.
                                                                     Jorge Olivera Castillo.
La caricatura y el papelazo son los pilares de la épica revolucionaria. ¿Cuántos recursos se han dilapidado para sostener un sistema que ha dejado a Cuba en ruinas y a la mayoría de sus habitantes empantanados en la miseria?
Un simple bosquejo de la realidad es suficiente para calibrar la magnitud de nuestros problemas materiales y espirituales.
De aquel futuro luminoso prometido por  “nuestros salvadores”, queda el casco y la mala idea. Todo fue una gran estafa, un cuento que todavía tienen la desfachatez de repetir en las tribunas.
Entre las innovaciones que descuellan en el historial de los mandamases salta a la vista el hecho, dramáticamente rutinario, de poner un emplasto de promesas en el espacio de las soluciones.
A casi seis décadas de ¿gobierno?, el resultado no puede ser más funesto. El país es una suma de calamidades que se empeñan en camuflar con sofismas, ridículos alardes mesiánicos y patriotería de quincalla.
Duele enterarse de problemáticas sociales que ponen en entredicho la seriedad que intentan mostrar los representantes más encumbrados del poder.
¿Cómo entender la existencia de un salidero de agua potable, por varios años, en la cuadra de un barrio del capitalino municipio de 10 de octubre, mientras se exhorta a la población a cumplir con las medidas de ahorro que a diario difunden los canales de televisión?
 El asunto pudiera considerarse baladí, pero es preciso apuntar que decenas de miles de cubanos carecen de un servicio estable de este producto.
Hay zonas que, desde hace más de dos décadas, reciben el agua una o dos veces a la semana en camiones cisternas, sin contar las interrupciones por diversos motivos que demoran los suministros, acentuando las graves situaciones de insalubridad y desesperación.
Los altos índices de parasitismo y enfermedades digestivas, incluido el cólera y el dengue, se derivan de este ambiente que supera las fronteras del Tercer Mundo.
La nota sobre el salidero fue el tema de una carta recientemente publicada en el diario Granma.
Cada viernes, en el órgano oficial del partido comunista, se dedican dos páginas a estos episodios que rayan en el absurdo. Lo significativo es que muy pocas denuncias culminan en soluciones.
 La burocracia termina imponiendo su agenda que es la antítesis de la eficiencia y la sensibilidad.
Entre engorrosos trámites y justificaciones poco creíbles, transcurre una prolongada espera. Al final el arreglo chapucero y la continuidad del problema.
Quien suscribe la crítica calcula que el vertimiento de agua es de alrededor de un galón por segundo. ¿Qué magnitud alcanza el despilfarro cada mes, si el servicio se recibe en días alternos por espacio de 12 horas?
Cientos de calles, sobre todo en La Habana, permanecen irrigadas con aguas limpias o albañales a causa de roturas provocadas por el envejecimiento de los conductos hidráulicos.
No creo que haya recursos suficientes para paliar la situación ni conciencia sobre la necesidad de administrar mejor los recursos.
Esto es el colmo de la ineptitud y el desparpajo. ¿Hasta cuándo?
oliverajorge75@yahoo.com