lunes, 23 de enero de 2012

Desastre en Mayabeque

                                       DESASTRE EN MAYABEQUE.
                                                           Jorge Olivera Castillo. Sindical Press.
 La situación dentro de la Granja Pecuaria Zenea, ubicada en la provincia Mayabeque, al sur de la Ciudad de La Habana, explica la disfuncionalidad de un sistema económico que no logra despojarse de los lastres del centralismo.
Es un milagro que todavía exista la referida entidad estatal al conocer las pésimas condiciones laborales, la falta de insumos, entre otras dificultades
que impiden el acceso a la rentabilidad.
La suma de contratiempos es suficiente para tener idea de lo que sucede en gran parte de las entidades agropecuarias del país. Este ejemplo no es un hecho singular, es el canon establecido en más del 50 % del área productiva y de servicios a nivel nacional.
Ante la cascada de evidencias que reafirman la improbabilidad de un éxito, digamos moderado, de las tímidas reformas aplicadas, se podría adelantar que las esperanzas en un crecimiento económico sostenido no pasarán de ser una utopía.
Para asegurarse de la validez de este criterio, es oportuno enumerar algunas de las dificultades presentes en la Granja Pecuaria Zenea.
Como primer detalle valga mencionar el incumplimiento de los planes de entrega de leche el año precedente. Cerca de 10 000 litros del producto dejaron de producirse.
La falta de sentido de pertenencia, la carencia de agua en algunas vaquerías y de repuestos para los ordeños mecánicos, así como de alambre y cercas eléctricas para la protección de las reses, es una mínima exposición de lo que acontece tras los límites de esta cooperativa.
Según declaraciones de la secretaria del buró sindical, hace dos años que no se entrega ropa de trabajo. Por otro lado una de las técnicos veterinarias alega que apenas hay existencias de papel, lápices, bolígrafos, jeringuillas y gomas para bicicletas, el medio de transporte con que cuentan para desempeñar las actividades relacionadas con sus respectivas ocupaciones.  
Por si fuera poco uno de los especialistas en control genético, revela que los pocos medios que poseen para cumplir con sus responsabilidades han sido comprados con sus salarios, además de carecer de calculadoras y teléfonos a través de los cuales garantizar el envío de los informes a la empresa.
Como colofón del desastre, un integrante del departamento de producción citó la edad promedio de los técnicos inseminadores, que supera los 50 años sin que haya un número notable de personas más jóvenes con capacidad para ocupar estas plazas en un futuro mediato.
Discusiones aparte, no es previsible que este pliego de insuficiencias vaya a resolverse en pocos meses.
Según la experiencia frente a problemas similares, las soluciones, si acaso, son temporales.  En este sentido las únicas que son perdurables son las que aparecen en los medios de comunicación oficiales. El lugar donde se amplifican las quiméricas expectativas del poder.
El semanario Trabajadores no se anota ningún punto al reflejar los pormenores de la asamblea donde salieron a la luz tantos incidentes.
Este medio de prensa es parte del mecanismo que intenta reciclar los mismos artificios.
Ahora, se trata de vender un espíritu crítico que se queda en los bordes de las esencias. Sin los prometidos y postergados cambios estructurales, todo quedará igual.
La eficiencia y la productividad tienen un largo camino por recorrer. Aunque se diga que la carrera es prometedora. Lo más lógico es pensar en una salida en falso o en un irregular trote por el carril equivocado.
El triunfo de las ideas revolucionarias que anuncian desde 1959, es pura ficción. Las metas a alcanzar han sido como la línea del horizonte, inalcanzable.

  
      

     

     

lunes, 9 de enero de 2012

                                                  TENTACIÓN DINÁSTICA.
                                                                          Jorge Olivera Castillo.
No dudo que desde hace mucho tiempo exista el croquis para montar, en el futuro mediato, una sucesión dinástica en Cuba que supere el mandato de Fidel y Raúl.
Quizás los regentes del manicomio coreano, le hayan pasado la fórmula a sus pares de la Isla.
En este caso solo cambiaría el parentesco de los encartados.  La puesta en escena de este nuevo capítulo de la farsa, invitaría a olvidarse de un tránsito hacia una democracia con todos sus atributos y a salvo de los dictados de otro equipo, esta vez formado por oligarcas castrenses sin los rezagos del marxismo-leninismo, en perfecta armonía con el capital transnacional y un poco más selectivos y sofisticados a la hora de aplicar la mano dura contra sus críticos.
Ese podría ser uno de los fines de quienes van construyendo un imperio patrimonial dentro del país y en el extranjero con el objetivo de tener el suficiente poder a la “hora de los mameyes”, o sea el momento en que desaparezcan del escenario político los principales referentes del autodenominado liderazgo histórico de la revolución.
No es descaminado detenerse en estas hipótesis que podrían sonar huecas, únicamente  en los oídos de quienes subestiman la voluntad de una clase política con Stalin en el subconsciente, Mao Tse Tung en el corazón y la estatua de Hitler dentro de una bóveda clandestina rodeada de ofrendas y velas de incienso.
El poder crea adicción. Lo ocurrido en Cuba lo demuestra con creces y los hechos corroboran que al menos por acá no habrá espacio para excepciones.
La familia tratará de conservar su protagonismo por diversos medios, incluso mediante la fuerza bruta, si es que el jarabe de los cambios económicos no surte el efecto deseado y la situación social toma el camino de la anarquía.
Si los Kim en Pyongyang pudieron, ¿como los Castro van a renunciar a la mantención de su huella en una futura república, tal vez sin el amparo de un partido único, pero bajo la cobertura de un pragmatismo multifacético y adaptable al escenario menos pensado?
En el Caribe insular va a ser difícil, no totalmente imposible, que la saga de los Castro se perpetúe en la máxima dirección política de la nación. Ganas no les faltarán a los mandamases criollos, pero esta vez el deseo choca con obstáculos considerables.
A falta de una reproducción exacta del modelo de sucesión parentesco-generacional como el ocurrido en la nación asiática, pudiera persistir el empeño de las adaptaciones Por ejemplo, hay quienes alegan que un hipotético mandato de Alejandro Castro Espín sería un bálsamo comparado con sus antecesores, su tío Fidel primero y su padre Raúl después.
Me sumo a los que quisieran algo más sano. Más allá del apellido con su carga de efectos contraproducentes, al pensar en la triste situación de millones de cubanos a causa de los caprichos de un liderazgo irresponsable y corrupto, es necesario borrar la marca de un linaje que se ha servido y se sirve del país como si fuera su hacienda particular.
Refundar el país requiere de nuevos rostros. Personas capaces y sin los estigmas de haber sido abiertamente cómplices de un gran fraude.
Se debería marcar la diferencia. Ante la dimensión del desafío no se le puede dar cabida a un mal comienzo.
La salida en falso en una carrera que, por la lejanía de la meta, es sin dudas una maratón, es perder la oportunidad de implicarse en una competencia en pos del triunfo.
Hay que convencerse que la vía a recorrer es cuesta arriba y pedregosa. Un traspié podría convertirse en un accidente mortal.









 






       

superhéroes

                                                      SUPERHÉROES.
                                                                           Jorge Olivera Castillo. Sindical Press.
Parecía imposible, pero definitivamente es un hecho corroborado por la institución que en el mundo se dedica a recopilar los récords en su más amplia gama de versiones y protagonistas.
Ahora habrá espacio para creer en la encarnación de Superman, solicitar los auxilios de Batman ante cualquier emergencia y ver a Spiderman desde la ventana haciendo piruetas sobre los destartalados edificios de la Habana Vieja.
Después de conocer la entrada de Fidel Castro en el libro Guinness World Record por haber salido sin un rasguño de 638 atentados, se reducen los motivos para poner en duda la aparición en tiempo real de los personajes que cobraron vida en el coloreado papel de los cómics y posteriormente en el celuloide.
La reciente admisión, codifica una serie de hechos, que dudo cuenten con evidencias demostrables, más allá de argumentos que mezclan un mínimo porciento de verdades con adhesiones espurias.
No tengo una idea exacta de los requerimientos para ser aceptado como miembro de la familia Guinness, pero con esta nueva afiliación, comienzan las conjeturas ante una entidad que presumía con cierta credibilidad.
Ante la legitimación del compendio de sucesos construidos a golpe de hipérboles, es menester mirar hacia otro lado cuando se escuche el nombre de esta organización que pone al desnudo su perfil sensacionalista.
Según simples cálculos, el promedio de atentados cometidos contra el ex mandatario cubano, se cifra en más de 1 por mes, al dividir el número de tentativas homicidas (638) entre el tiempo de permanencia en el poder (47 años).
Humanamente es imposible comprender tal nivel de suerte o de extraordinaria capacidad para salir indemne de las presuntas acciones criminales.
Esto forma parte de la aureola mítica alrededor de uno de los principales íconos de la izquierda ultranacionalista y anti norteamericana.
Tras su desaparición física, por supuesto que por medio del pistoletazo biológico que acecha a todos los seres vivos del planeta tierra, y no a mano de francotiradores, fulminantes envenenamientos, ni cargas explosivas; quedarán las huellas que desde ahora se manufacturan en el Guinness Book y en otras instancias alrededor del mundo.
Inmortalizar la figura de quien fue o sigue siendo el máximo líder, es una tarea para la que no se escatiman recursos.
Estas notas también invitan a pensar en una confabulación internacional para otorgarle a Fidel Castro la categoría de semidiós. Con esta investidura, quedarían abolidos o minimizados, los puntos más controversiales de su legado, que incluye un elevado número de fracasos y muertes.
Gobernar casi medio siglo sin la aplicación de excesivas medidas de fuerza y sin pisotear la letra y el espíritu de los preceptos constitucionales, es algo de difícil aceptación a partir de razonamientos lógicos.
No dudo que en el futuro, algún avezado productor compre los derechos para la realización de un filme de aventuras o se desate la competencia editorial por apropiarse de la licencia que permita la publicación de una historia de otro superhéroe enfrentado a una horda de villanos.
Ante tal posibilidad, me surgen dos preguntas: ¿Quiénes y cuántos serán los malvados?, ¿El personaje central mantendrá la indumentaria verde olivo?
Parecería una broma, pero quizás estemos ante un potencial representante de la cultura pop a nivel planetario.
Superman, Batman y Spiderman, no son los únicos personajes de esta saga interminable. Quien gobernó en Cuba de 1959 hasta el 2006, les lanza una mirada de incredulidad y una sonrisa burlesca. ¿Qué ser humano podría alcanzar la marca de más de 600 atentados sin recibir ni una lesión leve?   
    


             



       

Jarabe retórico

                                      JARABE RETÓRICO PARA INCAUTOS.   
                                                                            Jorge Olivera Castillo.
El sindicalismo oficial se alista para reproducir una nueva ronda de reuniones. Entre enero y febrero en todos los centros laborales del país, se analizarán las características de los planes económicos del presente año.
Los partes de prensa vuelven con las andanadas de adjetivos en cumplimiento de un decreto que llega sin ruidos parásitos, ni reverberaciones que impidan una recepción ideal.
Por esas descargas informativas se sabe que las discusiones serán “trascendentales” y el éxito un complemento vital en la papelería donde se detalla el orden del día. Todo como parte de una fórmula, que en síntesis, no pasa de ser otro fallido intento de curar las heridas de una modelo socio económico que languidece sobre el fango de la mediocridad y bajo la espesa niebla de la soberbia de sus máximos dirigentes.
El secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Salvador Valdés Mesa, no anda con medias tintas. El tono de sus palabras publicadas recientemente en el periódico Granma, en relación a estos eventos, invita a una esperanza incapaz de legitimarse entre tantas muestras de fracasos.
El asunto de la escasa productividad laboral y cómo acabar con ese lastre, la conciliación y la integralidad de los planes productivos, qué se va a producir y cuáles serán las premisas que guiarán la comercialización, conforman parte de los asuntos a tratar en las asambleas.
Estos puntos no difieren de lo expuesto en reuniones anteriores, sin que haya habido avances de consideración al comparar el tiempo invertido en las discusiones y el número de participantes, incluidas personas provenientes de las más altas instancias políticas del gobierno.
¿Es posible poner en marcha una contratación objetiva, seria, responsable y puntual, tal y como afirma Valdés Mesa, sin un enfrentamiento medular contra el burocratismo y sin replantearse la formulación de nuevas estrategias que acaben con los vicios del centralismo, aún enraizado en la mente de un influyente sector de la élite de poder?
Habría que hacer conjeturas también frente a la solución de los altos niveles de inventarios de mercancías y los casos de producciones terminadas  de alta demanda varadas en los almacenes a causa de la lentitud en la toma de decisiones respecto a la fijación de sus precios.
A esto se añade la cadena de impagos entre las entidades, algo que trae consigo el aumento de la corrupción, entre otros delitos asociados a este fenómeno, con perspectivas poco halagüeñas en el sentido de una disminución sustancial, al menos en el transcurso de este año.





En cuanto al mejoramiento de los salarios y de las condiciones laborales, tampoco existen evidencias que apunten a un progreso más o menos estable. Lo más seguro es que se mantenga la situación actual, con muy pocas excepciones, donde los beneficios carecerían de cifras espectaculares.
Lo mismo podría decirse del ahorro. Sin la autogestión de las empresas del estado, ni el establecimiento de la propiedad privada en sectores no estratégicos, es improbable que se logre desarrollar esa mentalidad en una parte significativa de los trabajadores.
Otro elemento válido para rebajar el índice de los pronósticos favorables radica en la baja tasa de inversiones de capital foráneo, realidad que imposibilita la consolidación del despegue de una economía con serias deficiencias estructurales, y abocada a una profundización de la crisis, de persistir la ralentización de las reformas.
Los planteamientos de Salvador Valdés Mesa ya transitan hacia el olvido. Basta observar el entorno para asegurarse de que no hay otro destino posible para esas retóricas.
Es una pena que sigan usando una técnica que hace mucho tiempo cumplió su fecha de caducidad.
A estas alturas, ¿A quién van a engañar?
                
  

                 

estafas en Cuba

                                                      ESTAFAS ANÓNIMAS.
                                                                     Jorge Olivera Castillo. Sindical Press.
Los “innovadores” graduados con notas sobresalientes en las academias de socialismo real, vuelven a poner en alto sus habilidades para manufacturar una nueva hornada de productos.
El ingenio demostrado en sus propuestas cobra cada día mayor trascendencia y no precisamente por las satisfacciones de los clientes.
Basta conocer el drama sufrido por la señora Joana Lima, el pasado 31 de diciembre, para cerciorarse de que todo lo que brilla no es oro, ni el turrón de Gijón una sabrosa golosina.
La nota no aclara si la primera y única mordida fue suave o violenta,  pero es dable imaginar que después de la acción urgió una visita al odontólogo.
Dentro del estuche sellado no había nada parecido a ese producto, que en Cuba cuesta alrededor de 5 dólares. Los dientes de Joana aprisionaron un trozo de madera rectangular, cortado a la medida del envase de aproximadamente 20 centímetros de largo, 10 de ancho y 2 de grosor.
La víctima asegura que el tablón tenía la misma tonalidad de la mercancía, lo que presupone el pesar de una mordedura, quizás realizada hasta con los ojos entornados como previo reflejo de una degustación de lujo.
Para colmo, la atribulada no pudo conseguir la reparación de la falta, pues la adquisición la había realizado 11 días antes. Según normativas vigentes, solo se admiten reclamaciones sin son hechas el mismo día en que se efectuó la compra.
Salvo unas pocas mercancías, donde es factible el reemplazo, lo normal es que los engaños queden impunes.
El incidente publicado hace unos días en la sección Acuse de recibo del periódico Juventud Rebelde, es apenas una brizna en medio de un vendaval de fraudes.
La regularización del despojo en las redes comerciales y de servicios del estado, y también en muchos de los negocios pertenecientes al trabajo por cuenta propia, es una práctica que se agudiza en medio de estériles llamados a la honestidad.
Entre los productos que suelen ser alterados o sustituidos como en el caso referido aquí, se encuentran desodorantes, cremas para el cuidado del cabello, pasta dental, perfumes, cosméticos y bebidas de diversos tipos, por solo mencionar unos pocos.
Es notable el número de cubanos que ha sufrido amargas consecuencias tras la ingestión de un refresco en una cafetería, el uso de una desodorante, que hasta conservaba su fragancia original, o el consumo de una carne aparentemente en buen estado.
Cada día es necesario estar listos para sortear una interminable cadena de deficiencias que se traducen en serios peligros para salud.
A modo de ilustración en esta interminable fiesta de la desvergüenza, viene a mi memoria el caso del vecino que esperaba recibir de sus familiares un paquete con frutas y alimentos enviado, desde la ciudad de Cienfuegos, situada a más de 200 kilómetros al este de La Habana, a través de la entidad estatal dedicada a estas operaciones.
Al abrir la caja de cartón solo había piedras, tres cocos secos y una cazuela sin tapa y con múltiples abolladuras.
Todavía insiste en que fue una brujería. Desde entonces sufre de insomnio y de problemas gastrointestinales.
No podría explicar de forma convincente la asociación entre sus padecimientos y el contenido de la caja.
Solo sé que en Cuba no se pierde la capacidad para asombrarse. Insisto en que el caso de Joana y el falso turrón de Gijón es una menudencia.
Algo así como una gota de agua en el mar.