lunes, 20 de julio de 2015

POLITICA

         ¿Postcastrismo con casinos?
                                                  Jorge Olivera Castillo.
En su mente, el empresario estadounidense Steven Dudash, ha transformado a La Habana en un remedo de Las Vegas
Sus ideas sobre la reconversión de la capital cubana en un emporio de los juegos de azar, fueron plasmadas recientemente en la revista Forbes.
Los agrietados muros del embargo y las ojerizas del general-presidente frente a cualquier intento de acelerar el ritmo de los cambios económicos, son obstáculos que impiden la materialización del proyecto en plazos razonables.
De todas formas es una posibilidad no descartable en los escenarios que se irían construyendo a partir de la jubilación o muerte biológica de las principales figuras del poder.
El cubano de a pie se asoma a esos mundos con inusitada frecuencia.
Antes o después de las marchas de reafirmación revolucionaria y las reuniones de rendición de cuentas presidida por el delegado de la circunscripción, se ocupa de dictarle los números de la lotería al apuntador.
En casi todos los barrios capitalinos hay bancos y gente dispuesta a probar suerte en un juego que es ilegal, pero por motivos inexplicables, tolerado.
Los dígitos ganadores se conocen a través de Telemundo y Univisión, las dos televisoras hispanas más importantes de Estados Unidos, cuya recepción en la Isla también es ilícita.
Sin embargo sobran distribuidores y clientes dispuestos a pagar por una señal que incluye cuatro canales.
Así que el proletariado que la revolución educó en los principios del marxismo-leninismo no llegaría desprovisto de habilidades a un entorno similar al de la llamada Ciudad del Pecado.
El entrenamiento recibido durante más de medio siglo tal vez no sea suficiente, pero su utilidad para salir airoso frente a las máquinas tragaperras, el bingo, la quiniela y la ruleta, se da por descontado.
Para cerrar con broche de oro el proyecto que da vueltas en las neuronas del señor Dudash, están disponibles miles de prostitutas que por el momento deben conformarse con pagos simbólicos o en especie, de eventuales clientes foráneos o nacionales que aprovechan los desbalances del mercado. Demasiada oferta, pese a las prohibiciones legales existentes.
De aquí a que el propósito del presidente de la compañía con sede en Chicago, IHT Wealth Management, trasponga los límites de la quimera y comience a estructurarse en algún punto de la geografía de la urbe capitalina, la disponibilidad de ninfas criollas dispuestas a vender al mejor postor sus servicios, tiende a superar los estimados más conservadores.
Aunque se carece de datos fiables sobre las mujeres y hombres que han hecho de tales prácticas un modo de vida, es fácil colegir que se trata de un fenómeno sociológico de gran envergadura.
Nadie que viva en Cuba y con un mínimo de sentido común podría objetar que la disponibilidad para vender placeres carnales va cuesta arriba.
En el diseño esbozado a grandes rasgos por Dudash en Forbes ya están los potenciales apostadores y varias legiones de “chicas alegres”, dispuestos a trabajar con todo el empeño del mundo.
Solo falta que caigan las talanqueras del embargo y que el heredero de Raúl Castro dé su consentimiento con un sí rotundo o haciéndose el disimulado.
Al menos para la segunda condición hay que esperar hasta el 2018. Año en que el general de ejército abandonará la presidencia.
¿Se arrogaría Raúl Castro el derecho al veto detrás del trono?
Es posible que sí.
Frente a tales conjeturas estaría bien moderar las expectativas de que La Habana llegue a estrenarse como la segunda Capital del Entretenimiento Mundial, antes que concluya el 2020.



     

REPRESION

        Capitalismo con hoz y martillo.  
                                              Jorge Olivera Castillo.
El director del bufete Frengui, localizado en Beijín, Zhou Sheifeng  era el primero en una de las listas negras que confeccionan o actualizan los funcionarios del Ministerio Seguridad Pública de la República Popular China.
Se sabe que su nombre tenía un sitio privilegiado en la nómina de marras porque fue uno de los primeros detenidos en las redadas que se han practicado por estos días contra la entidad judicial por supuestamente haber incurrido en delitos tales como “alterar el orden público”, “sospechas de organizar protestas” y “fabricar rumores” en internet para influir en las decisiones de los tribunales.
El Diario del Pueblo, cuya gerencia está en manos de comisarios con plaza fija y mentalidad de verdugos, ha publicado que la operación se llevó a cabo con el propósito de “acabar con una banda criminal que usa la entidad jurídica como plataforma para atraer la atención sobre casos conflictivos, alterando seriamente el orden público”, desde julio de 2012.
Es decir que los abogados estaban desde hace tres años en el colimador de la policía política.
Un análisis de los hechos, indica que cruzaron los límites de la tolerancia. ¿Serán tan borrosos cómo en Cuba?
Por acá aparte de difusos, son portátiles. Su ubicación depende de las conveniencias del partido único.
Es muy probable que por allá también sean móviles y quizás más sofisticados. Si de algo no carece China es de tecnología de punta.
Los representantes de las multinacionales de Occidente que tienen allí mano de obra esclava, a tiempo completo y un presidente que vela por que no se quebrante el orden socio-laboral establecido por el partido comunista, desde 1949, silban ante esas realidades, con la vista en la nubes y la mente en asuntos más edificantes.
Con esas referencias se llega a la conclusión de que las reformas económicas no allanan el camino hacia los cambios políticos.  
Como ocurre en China  los jaleos que se producen con las detenciones arbitrarias junto a las restantes manifestaciones punitivas, no pasan de la anécdota que se disipa a velocidad relámpago en el muro de los intereses del gobierno y el capital foráneo.
No hay que ir a Beijín o Shanghái  para convencerse de la veracidad de esos cálculos. En La Habana y fuera de ella, proliferan episodios similares a los ocurridos con los letrados chinos, sin que se vislumbre la instauración de un ambiente menos sombrío.
Los pocos empresarios que se han atrevido a pulsear con los riesgos de perderlo todo o casi todo a partir del endeble marco legal y las disparatadas obstrucciones, se desentienden olímpicamente de esos pasajes del acontecer nacional.
Veremos cuantos años de cárcel le tocan al máximo responsable del bufete Frengrui. Va y tiene la suerte de que lo premien con prisión domiciliaria.
Es oportuno recordar que el código penal chino contempla la pena de muerte y Xi Jinping no tiene intenciones de decretar una moratoria. O sea que la probabilidad de ir a la tumba con unas cuantas libras de plomo en las entrañas es alta mientras el caso permanezca abierto.
Por suerte en Cuba no se fusila por oponerse al sistema. La ley lo permite, pero por el momento a los sátrapas criollos le basta con el confinamiento, los actos de repudio, los interrogatorios y las detenciones temporales.
El objetivo es acabar con los “elementos subversivos”. Una pretensión para la cual no se escatiman medios ni tiempo.
Raúl Castro lo demuestra con creces. Su homologo asiático también.